Mundo ficciónIniciar sesiónDetrás de él, Beatriz se dejó caer de rodillas, llorando en silencio, finalmente consciente del monstruo que había ayudado a crear.
Esteban cerró los ojos un segundo, tragándose su propio dolor, pero manteniéndose de pie… porque ahora tenía que ser fuerte por su hijo.
Y mientras el tiempo avanzaba con una len







