Mundo ficciónIniciar sesiónApenas cerraron las puertas, Enzo lanzó a Valeria hacia el asiento del copiloto, reclinándolo con un golpe seco. Se posicionó sobre ella, su cuerpo pesado y demandante aplastándola contra el cuero. El sonido de la respiración agitada de ambos era lo único que llenaba la cabina.
Valeria no esperó. Con una urgencia violenta, tiró de la camisa de Enzo, escuchando







