256. Una Reina en el Aire
Rayo de Sol
Podía sentir a Remo pasar por fuera de las tierras de Lavos, sabía que le costaba dejarme atrás, su instinto siempre era de protección, pero él siempre me daba el espacio que necesitaba.
-mi señora ¿a qué debo tu visita?-pregunto el alfa Lavos, viviendo a mi encuentro.
-quiero que me lleves a los acantilados-dije de sopetón-que tu manada se aleje del lugar hasta que regresemos.
-¿el acantilado? de inmediato, deja que prepare a los guerreros-dijo el buen macho.
-eso no será necesario