233. Nada de Eclipse
Alexei Costich
Habíamos marchado al castillo, junto a mi hermano y sus cuñados vampiros que nos vinieron a buscar. Ya los había conocido antes, pero no como los cuñados de mi hermano. La relación que tenían eran tan fluida y natural que no parecía que Ivan fuera un lobo y ellos vampiros. Fueron amables con Antonia y la hicieron sentir como si se conocieran desde siempre. A mi lado, Franco era puesto al día de los entrenamientos a los que podía asistir y que solo había restricciones a lo referen