168. Huir
Trisha Miller
Caramelo me trajo hasta la enfermería, que era una pequeña habitación, muy bien abastecida, en la casa de la manada. Busque lo necesario y empecé a curar mi herida, más bien el terrible mordisco que tenía en mi cuello, que aún sangraba, por lo tanto apliqué una crema cicatrizadora que tenían las brujas. Aún temblaba por lo que había pasado, estaba recién bajando de la adrenalina que sentía cuando una botella de agua apareció en mi campo de visión.
-toma líquido doctora humana Tris