Kyle
Zacarías era un tirano que no me tenía compasión. Sus entrenamientos eran brutales, pero debía reconocer que me ayudaban a dormir sin pesadillas. Aún lo recuerdo, pero también recuerdo lo estúpida que fui, colocando en peligro a mi familia por un macho que nunca me valoro. Espero que sea feliz con Jess y que la diosa me olvide así no tendré que volver a lidiar con un macho.
-está bien por hoy tortuga, veo que ya estas metida en tu cabeza-decía Zacarías frente a mí.
-discúlpame Zacarías, en