Mundo ficciónIniciar sesiónBeatrice Collow.
Uno, dos, tres.
—Cien. —Digo limpiando mis manos luego de ponerme en pie.
Observo el cuadro de Leo al fondo y suspiro. Si el me viera en estos momentos estaría quizás orgulloso de mí, pero como no está en esta estúpida ciudad sino en una vecina haciendo de Alcalde el muy baboso pues le saco el dedo medio y doy media vuelta para salir del lugar donde entreno.&nb







