Katherine
Bañada en rubor, sin siquiera elevar la vista, caminé hacia detrás del biombo que Marie había dispuesto para que me vista. Es algo que me da risa. Él incluso puso sus labios en una zona que jamás antes alguien ha tocado y me debo resguardar para ponerme ropa. En fin, al menos me sirvió para ocultarme unos minutos y tratar de lidiar con el huracán que se desataba dentro mío. Son muchas sensaciones juntas y no sé como manejarlas. En medio de todas ellas está lo que me acompaña durante t