Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl pasillo del hospital me pareció interminable. Cada paso resonaba en mis oídos como un martillo golpeando un yunque, recordándome la urgencia de saber, la necesidad de certezas que mi corazón desesperado no podía ignorar. Mis puños estaban apretados, uñas clavándose en las palmas, y la pac







