— ...Punto de Vista de Ronan... —
Después de una jornada que pareció no terminar nunca regresé a casa con la sensación de haber vivido dos días en uno solo. El tráfico de la ciudad estaba más denso que de costumbre y el cielo comenzaba a teñirse de un naranja suave que anunciaba el final de la tarde. Mientras estacionaba el auto frente a la casa pensé en la cena, en la invitación, en el tono tranquilo con el que Isabela me había hablado horas antes. Había algo distinto en su voz, un