Dos semanas después
La gran mansión Anderson se prepara con bombos y platillos para la llegada del nieto mayor junto a su nueva novia.
Las encargadas de la comida y la decoración corren de un lugar a otro. Tan solo faltan unos minutos y todo debe estar perfecto.
Leonore se encuentra muy emocionada, y a pesar de que ha dicho maravillas acerca de la muchacha a su padre, este simplemente contestó:
—Ya lo veremos.
Él, con la capacidad que tiene de ver a través de las personas, de discernir sus v