Luz y Camille volvieron a casa entre risas al recordar cómo fue que se comunicaron solo con la mirada.
La colorina agradeció infinitamente a su salvadora. Si bien quería beber y bailar para olvidar lo sucedido con Thomas, no quería dejarse llevar hasta el punto de besar a otro hombre.
Un clavo no saca a otro clavo.
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A primera hora de la mañana del día siguiente el chófer de John llegó por la muchacha. Al parecer no podían estar separados más que por un par de horas.
El castaño la esp