—¡Mami! ¡Mami! pensé que nunca vendrías, tengo hambre, me duele la espalda y no he podido ver a Estela
Abrace fuerte a Domenica, no pude contener mis lágrimas, resbalan por mi rostro y solloce fuerte, las condiciones precarias de Domenica me decían que Axel pensaba deshacerse de ella
—Estela está bien, no te preocupes por ella, mejor ven te ayudaré a sentarte y comer algo
—Necesito ir al baño, tengo mucho tiempo sin ir
Acomode a Domenica en ese baño, que daba pena —Nos vamos a mover de esta