Sus manos van a mis pantalones y los desabrochan torpemente, su mano titubea por un momento pero finalmente aprieta mi ereccion por encima de mis boxers. Un gemido sale de mis labios mientras muerdo su mandíbula. Deslizo mis dedos dentro de sus pantaletas, están tan húmedas. acaricio su clitoris mientras Casandra arquea su espalda, no puedo resistir la tentación, introduzco uno de mis dedos y carajo ella esta chorreando de exitación. En un movimiento rápido la levanto para liberarla de su panta