Capítulo XXV. El camino de un padre, la decisión de una esposa.
Edward.
Un sonido de un llanto apagado me despertó, mire a mi alrededor y vi que mi mujer no estaba a mi lado, pero el sonido no venía de la habitación, venía de la terraza, me levanté y me acerqué con sigilo, la vi sentada en el gran sillón de mimbre leyendo la carta que su madre le había dejado, decidí dejarla leerla a solas, esto era algo importante para ella, y a no ser que me llamara y me requiriera no pensaba interrumpirla, sabía que la habitación tenía la llave pasada, así que podía move