Capítulo VII. La hija de mi salvadora..
M. Edward.
La rabia me cegó cuando descubrí que para Eun-ji no era más que un medio para llegar a lo que ella deseaba, que incluso previamente ya me había engañado para conseguir su objetivo, sin importarle nada mi opinión o si yo debía saber lo que pretendía, si hubiera sido sincera desde el principio, le hubiera ayudado, incluso le habría propuesto matrimonio como era mi obligación, para que su hijo y mi hijo, el de los dos, pudiera tener más oportunidades y estar bajo mi protección,
- “Por di