91. ATADOS PARA SIEMPRE.
El corazón no se equivoca cuando se trata del amor de tu vida.
SOFIA
Aún adormecida, no me provoca abrir los ojos quiero seguir durmiendo. La comisura de mi boca se eleva al recordar lo que hicimos en la noche y me pego más a Daniel buscando su calor, él me vuelve a rodear con sus brazos, inhala profundo al hundir su rostro en mi cuello y suelta un gemido, me ajusta más a su cuerpo y me quedo dormida de nuevo.
La luz del sol se filtra por las cortinas, un brazo de Daniel aún está sobre m