Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Isa
“a casa” fue su respuesta, seguí su voz como lo pidió y desperté en los brazos de Teo, me llevaba de vuelta al palacio. Sus brazos eran cálidos, podía sentirme segura en ellos. Caminaba lento aprovechando cada segundo a mi lado, quizás se sentía culpable por los años lejos.
- No te preocupes, ya estoy aquí no volveré a irme – sus brazos se tensaron
- No puedo no







