Mundo de ficçãoIniciar sessãoNarra Jun
Seguía abrasado a Lilian, no quería soltarla, acariciaba su cabello mientras la miraba dormir, me tomo por sorpresa cuando se levantó de golpe y con la respiración agitada. Trate de calmarla pero se vistió de prisa – nos vemos en la manada – dijo y desapareció dejándome confundido, tome mi ropa y me vestí, por todo lo que había sucedido no me percate que estábamos en su casa de la ciudad.







