Mundo ficciónIniciar sesión«¡Maldito seas, Dante! ¡No voy a permitir que ese infeliz te pisotee!», rugió Rowan en su fuero interno. Su mayor deseo en ese instante era moler a golpes a Dante y darle una buena lección para que entendiera de una vez por todas que lastimar a Luciana significaba hacerlo perder el control. Sin embargo, había algo mucho más urgente que requería su atención: calmar a Luciana.
«Luciana», la llamó Rowan c







