Mundo ficciónIniciar sesiónLuciana contuvo el aliento para no estallar en la furia que la carcomía por dentro. Apretó los puños con fuerza, sin molestarse en ocultar el fastidio y la repulsión que le causaba la presencia de Dante. Aquel hombre hablaba como si de verdad le importara, cuando en realidad ella sabía perfectamente que solo miraba por su propio beneficio. «Estoy bien, señor Russo. El accidente fue terrible, sí, pero me parece que tu preocupación e







