Mundo de ficçãoIniciar sessãoCamilla le lanzó una mirada fulminante a su hija, desoyendo por completo la advertencia, y volvió a dirigirse a Luciana, quien continuaba haciendo como si ella no estuviera allí.
—Me gustaría hablar contigo en privado, Luciana. ¿No podrías concederme unos minutos?
Luciana exhaló un largo suspiro; no tenía el menor deseo de articular palabra, pero consideró que guardar un silencio absoluto resultaría dema







