Ethan
Yo solo me condené...
El desenfado con el que estaba vestida, para nada sería considerado sexy, solo usaba un top, una camisa de tirantes holgada que a cada instante se caía de su hombro, unos shorts cortos. Y esas manchas en su ropa, debo ser un enfermo, me apetecía probarlas.
Su andar era exagerado, se paró enfrente de mí, solo el fregadero se interponía entre nosotros, me dio aquel consolador —¿qué debería hacer con esto? —la cuestione.
—Qué falta de imaginación, descuida, solo dal