Sia
Me sentí dentro de un torbellino, hacía algo y al minuto siguiente recordaba otra cosa, así no podía concentrarme ni culminar ninguna tarea, lo peor es que ni siquiera habíamos llegado a la hora de la comida y yo me sentía exhausta, no físicamente pero si mentalmente.
Era un desastre, por lo que agarre la agenda de Loren, mi libreta de anotaciones, y fui al piso de Angus, ¡ja, ja, ja! Por un momento me imaginé pidiendo guía al poderosísimo jefe.
Llegue saludando y dándoles algunas palabr