Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mayoría de las personas que se acercaban a mi me miraban con lástima, y con mucha pena. Nadie se atrevía a decirme ninguna palabra. Creo que tampoco había mucho que decir, nada me iba a arrancar el dolor que estaba sintiendo. Que al final era solo mío y de nadie más.







