Sonrientes los chicos conversaban con Rebeca, sin percatarse que una persona los miraba desde lejos sin tener buenas intenciones. A Marcos le empezaba a dar un dolor de cabeza cuando lo llamaron de la escuela de su hijo, esta no era la primera vez y tampoco la última, que lo llamaran, él sabía exactamente como era su hijo. Suspiro tomó su chaqueta y se dispuso a ir a la escuela, este niño era la viva imagen de su amor, no podía enojarse con él, su recuerdo era lo que lo mantenía vivo y era lo q