Mi querida enemiga. Capítulo 11. Un parecido impresionante.
Harley Smith.
Los días siguientes, Foster me mostró una versión suya que me gustó bastante, se portó caballeroso, me buscaba para pasear, ir al cine, cenar, y cada día que pasaba me agradaba más estar en su compañía, me encantaba su sonrisa, pasar horas conversando, sin embargo, no podía evitar sentir ese temor de que pudiera de cierta manera hacerme daño.
No dejaba de preguntarme que me había ocurrido en el pasado para que siempre tuviera esa sensación de miedo en mi interior, como si temiera