Dulce engaño. Capítulo 26. Sinónimo de felicidad
Dorian Dimitrakis
Nueve meses después.
Caminaba de un lado a otro sin poder contener mis nervios, me parece que fue ayer cuando mi amada esposa me dio la noticia de que sería padre, no pude contener el caudal de recuerdos que llegaron a mí.
Estaba en mi oficina terminando una reunión con un grupo de inversionista cuando Sony me llamó.
“Esposo, puedes asomarte por el ventanal de tu oficina”, me dijo y yo fruncí el ceño con una mezcla de desconcierto y preocupación.
—¿Pasa algo amor? —le pregunté