Capítulo 46. Arrepentimiento tardío.
Von Dimitrakis
Mis ojos se abrieron con asombro ante la revelación que mi padre acababa de hacer. El silencio se apoderó de la habitación como si el mundo entero se hubiera detenido en ese momento, mientras yo trataba de asimilar la información.
Pero la realidad, es que la noticia me golpeó como un rayo, dejándome sin palabras. No podía creer lo que estaba escuchando. Mi mente se nubló ante la información que acababa de recibir y se llenó de preguntas que acudían como si se tratara de dardos e