Capítulo 40. Una respuesta afirmativa.
Von Dimitrakis
La risa de los tres cómplices resonaba en mis oídos mientras salía de la piscina por completo empapado y con la trampa de ratón aún enganchada en mi pie. Catherine, mi hija, parecía especialmente divertida mientras sostenía el juguete del ratón por la cola, al mismo tiempo que me mostraba una sonrisa pícara.
—¡Vaya, Von, nos has dado el mejor espectáculo! Es que ni en el circo me he reído tanto —dijo mi padre entre risas, sin dejar de grabar con su teléfono.
Entretanto, Alexandra