Capítulo 31: Planes en marcha.
Von Dimitrakis.
Mi hija me miraba con una expresión de tristeza y yo sentía un profundo dolor en el pecho, sentía mi corazón hundirse al ver sus pequeños ojos bañados en lágrimas, y su acusación me golpeó como si me fueran dado un puñetazo en el estómago, sacándome todo el aire.
Sabía que este momento llegaría tarde o temprano, pero nunca imaginé que sería de esta manera y mucho más pronto de lo que imaginé. Me quedé sin palabras, incapaz de negar la verdad.
Catherine seguía mirándome con u