Capítulo 91 Valeria
No me di cuenta en que momento me quede dormida, así que al amanecer me encuentro abrazada a Dubois y al despertar siento sus besos en mis labios, en mi frente y en mi nariz. Abro los ojos y sus ojos están cerrados ¿Será que está dormido?
— Te amo muñequita ¡Me haces mucha falta! — dice esto y me sigue besando, y eso me está volviendo loca. Me toca mis senos, mi barriga, mi parte íntima.
— Dubois debo ir al baño —le digo— debo orinar,
—No quiero, te me vas a escapar
—N