Mundo ficciónIniciar sesiónSentí la rabia bullendo en mi interior, ¡maldita zorra! Pensé, cuando iba a aprender que la naturaleza de esa mujer era la de un reptil como todas, no podía tener nada serio con ella, si no mi vida sería un infierno no podía olvidar eso, debía tenerlo siempre presente. Me controlé y esperé a que apareciera.
Minutos después, ella salió con una gran sonrisa que iluminaba todo su rostro, como si lo q







