Dereck despertó intranquilo, Carla estaba despierta mirándolo y recibió una grata sonrisa de su esposo, algo que casi no veía con todo lo que estaba pasando.
—Mi amor, desperté temprano y tú estabas soñando con esa mujer, gritabas que la odias, que se largue, que salga de tu vida, después decías que no la habías matado —dijo Carla
—Es cierto, no la maté, me fui en el ascensor, Dios mío, que se sepa la verdad, no quiero ir a la cárcel, es horrible, no quiero estar solo sin ti, sin nuestro hijo,