Capítulo 71. Una gran familia
Los deseos de Penélope se hicieron realidad, aunque no se confiaban. Durante la estadía de Callista y los niños en el hospital, estuvieron custodiados día y noche por los guardaespaldas de Elián. Dentro de la habitación, Apolo montó guardia y solo aceptó ir a casa a darse un baño cuando Theo y Penélope se quedaban para acompañar a Callista.
—Por fin, en casa —musitó Callista, luego de su épica salida del hospital. Como si fuera una celebridad de Hollywood, salió bajo una fuerte custodia.
—Sí, n