Capítulo 52. ¿Acaso era amor?
Apolo no pudo escapar de la mirada seria y penetrante de su madre. Fay era suspicaz y muy observadora. Lo peor era que Apolo moría de ganas de darle la noticia. Deseaba gritar a los cuatro vientos que sería padre y que estaba profundamente enamorado de la madre de su hijo. Para nada la edad era un problema para él, amaba a Callista con cada fibra de su ser, con cada latido de su corazón.
La amaba tanto que dolía.
Apolo se aclaró la garganta al darse cuenta de que su silencio solo aumentaba las