Capítulo 50. Te necesito
El silencio reinó dentro del auto, Callista miró a Apolo como si al hombre le hubieran salido otras dos cabezas. ¿Había dicho que lo más sensato era decirles a sus padres sobre el bebé?
Lo más sensato que podía y tenía que hacer era marcharse antes de que se enteraran de su presencia. ¿Con qué cara iba a verlos y decirles que serían abuelos? ¡Por Dios! Solo era ocho años menor que la madre de Apolo.
De repente, la realidad golpeó a Callista con la fuerza de un guante de boxeo. Estaba embarazada