STEPHANIE LEONARD
—Tienes razón, cariño. No te preocupes demasiado —dijo la tía Scarlet con dulzura, dándome una palmadita tranquilizadora en el hombro—. El médico ya nos aseguró que Charlotte despertará en uno o dos días.
En cuanto oí esas palabras, me quedé paralizada.
—¡¿Qué?! —grité antes de poder contenerme.
Me separé bruscamente del abrazo, con los ojos desorbitados por el horror.
—E-ella… —balbuceé con voz temblorosa—. ¿De verdad va a sobrevivir?
Sentí una opresión en el pecho que no pu