Capítulo 12 Perdóname.
La puerta se abrió con un suave crujido cuando Maximiliano regresó a casa. Su corazón latía con fuerza, cargado de remordimiento y el deseo de reparar las grietas que se habían formado en su relación con Juliet. Avanzó hacia ella, con la mirada llena de determinación, pero también de humildad.
— Juliet, necesito hablar contigo. — dijo en voz baja, buscando sus ojos con anhelo.
Juliet, que estaba sentada en el sofá con un libro en la mano, lo miró brevemente antes de volver la vista hacia las pá