La mañana llegó, y con ella, Juliet despertó, encontrándose a Maximiliano dormido al borde de su cama. Su padre no estaba en la habitación, así que lo observó durante un largo rato.
— Max. — lo llamó con cuidado.
— Mmm... — Respondió Maximiliano, despertando desorientado al encontrarse con la mirada de Juliet, recordando que estaban en la clínica. — ¿Te sientes mal? ¿Necesitas algo? ¿Debo llamar al doctor? — preguntó, tomando su rostro entre sus manos y levantándose para estar a su altura.
— N