Los gritos de Gabriela cuando salieron los empresarios con Bosé y Kalule, no se hicieron esperar. Estaba indignada, entre los alaridos Jonathan pudo comprender que se encolerizó por no ser la seleccionada. Ella poseía las cualidades, lo cual no se podía negar, pero era difícil con ese carácter impositivo y la soberbia con que trataba a las personas, eso lograba que el grupo de trabajadores con los que hacía los portafolios la odiaran, y trataran de salir lo más rápido posible de la sesión.
Desa