La tensión era palpable mientras Evangeline y su equipo se preparaban para la presentación de sus ideas. Sabían que la competencia sería feroz y que cada detalle debía ser perfecto. Cuando llegó el día de la presentación, Evangeline se aseguró de que todos estuvieran listos y que no hubiera ningún cabo suelto.
En el vestíbulo, esperando para ser llamados, Evangeline y Jeremy se encontraron nuevamente. Se saludaron con frialdad, sus sonrisas forzadas y sin calidez.
"Buenos días, Jeremy," dijo Ev