Capitulo 16: La muerte de Fausto"
El aire dentro del auto se sentía denso, sofocante. Ares apenas podía escuchar el sonido del motor mientras la ciudad nocturna pasaba borrosa por la ventana. Su pecho subía y bajaba en respiraciones irregulares, pero nada parecía ser suficiente para llenar el vacío que lo devoraba desde adentro.
El escolta, sentado detrás del volante, recibió una llamada. Un silencio tenso se expande por el vehículo mientras el hombre asentía con la cabeza. Luego, giró la mirada