56. Una nueva oportunidad
No se atrevió a firmar.
Y durante los días siguientes, se sintió exactamente igual. Desconocía si Ramsés había firmado o no, pero lo cierto es que… ella no podía. No podía firmar su divorcio sin sentir que el mundo se le venía encima, pero tampoco podía olvidar y dejar de sentirse traicionada por el hombre que amaba.
Estaba tan dividida, tan rota, y solo ese pequeño ser que vivía dentro de ella le daba aliento para continuar.
Un viernes por la tarde, tenía programada, al fin, su primera consulta