Habían transcurrido varios minutos desde que Celine se encerró en el baño, y aún no daba señales de salir. La joven se encontraba en un gran aprieto, ya que no podía subir la cremallera de su vestido y el evento estaba por comenzar. Desesperada, intentó alcanzar la cremallera, pero esta parecía haberse atascado.
—No, por favor... —murmuró para sí misma.
Inspiró profundamente, contando mentalmente hasta diez, y resignada decidió pedir ayuda a la única persona que podría ofrecérsela. Abrió lentam