Mientras tanto, Celine había pasado la noche en casa del señor Emir, ya que Enzo consideró prudente no dejarla sola en la residencia. Aunque no estaba acostumbrada a ese lugar, agradeció la atención y amabilidad de los empleados, quienes se habían mostrado muy atentos con ella.
Cuando los primeros rayos de sol inundaron la habitación, Celine se despertó y se dirigió al comedor, esperando la llegada de Enzo y su padre. Enzo le había informado que su padre había sido dado de alta y que pronto est