41. LA HISTORIA DE MARCUS
JACKING:
Marcus observaba atento desde su lugar, su juguete ahora abandonado. Sabía que el niño no entendía del todo la conversación, pero su aire de curiosidad era inquietante. Estaba seguro de que sentía su unión con nosotros, de su vida en el futuro-pasado. Mi Beta, Amet, se acomodó en la silla antes de iniciar.
—Señor, lo que le estamos pidiendo es su experiencia y conocimiento. Por tal motivo, durante los primeros cinco años, usted ganará un setenta por ciento de lo que nosotros invirtam