350. EDUCANDO A LA LUNA
JACKING:
Tomé aire profundamente, decidido a demostrarle a mi Luna, que me mira con los ojos muy abiertos y llenos de admiración, cómo se hace. Mi lobo estaba listo, como yo, con nuestro instinto tomando el control en cada fibra de mi ser.
—Está bien —avancé decidido hasta colocarme en el centro.
Isis me miró fijamente, expectante y llena de curiosidad. Desde donde estaba, podía observar cada movimiento que hacía. Levanté mis manos lentamente, dejando que mi cuerpo relajara la tensión inher