34. CONTINUACIÓN
AMET:
Me dirijo junto al alfa a su casa. Todo lo que hemos hecho para recuperar a todos los niños que formaban el grupo de amigos de nuestras esposas me llena de satisfacción.
—Jacking, solo nos falta encontrar a Marcus —le digo, pasando una mano por mi cuello; me siento muy cansado.
—Sí, lo haremos mañana —contesta—. Al menos sabemos que él no está enfermo; es muy saludable.
—Sí, es un alivio. ¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Me necesitas para algo más? —pregunto, deseoso de ir a recoger a mi