110. LOS HUMANOS EN EL BOSQUE
JACKING:
Luego de dejar todo organizado en mi manada, acompañados del cuerpo élite de mis lobos guerreros que siempre me acompañaban cuando viajaba por el mundo, nos teletransportamos a Australia, en medio de una selva muy tupida.
El aire cálido de Australia nos envolvió como un manto denso, cargado con la humedad que emana de la selva. A mi alrededor, los sonidos del bosque eran casi ensordecedores: el canto de aves desconocidas, el murmullo constante de los insectos y el crujir de las hoja